la cosa es lo felina que puedes llegar a ser. Sería una gran atribución caer siempre de pie, no? Creo que ahí está tu problema, lo saboreas y te largas. Vuelves cuando estás cansada, mientras que él mira desde el otro lado sin importarle nada, echado en la silla con un ojo sobre sus pensamientos y otro observando cómo involucrarse cladestinamente y, cuando lo pillen, caer de pie.